
El Club de Golf Valderrama posee una certificación
de Calidad Ambiental desde 1.997, otorgada por la prestigiosa Asociación
Audubon con sede en EEUU, que exige a sus socios, con el fin de conservar
la certificación, un programa medioambiental que favorezca
tanto la flora y fauna como el uso adecuado de tratamientos fitosanitarios
para evitar afecciones negativas al medio.
La política ambiental de Valderrama ha sido, desde sus comienzos, muy
rigurosa en este tema, desde el propio diseño del campo hasta la formación
de sus técnicos, con el objetivo básico del respeto al medio natural
del campo. Este objetivo cuenta con un medio fundamental, el propio tema de la
formación, obtenida en EEUU, de manera que las actuaciones en el campo
se acometen desde una perspectiva legal mucho más restrictiva que la propia
Estatal o la existente en Europa, por lo que los resultados obtenidos van mucho
más allá de las miras legales de la C.E.
Una de las metas conseguidas ha sido la referente a los “Santuarios de
vida salvaje”, islas de flora y fauna autóctonas distribuidas por
el campo, sobre las que no interfiere el juego y en las que son de obligada actuación
el respeto y cuidado de la vegetación original de árboles, compuesto
principalmente por el alcornocal y el acebuchar. En la actualidad existen nueve
de estos santuarios, cuya extensión oscila entre las 0,26 y las 6,22 has.,
siendo el total de zonas protegidas de aproximadamente 16 hectáreas.
Estos santuarios y el propio campo de golf en su conjunto ofrecen distintos
hábitats
a numerosas especies de animales y plantas, entre las que destaca la Nutria Paleártica,
catalogada como vulnerable a la extinción en Andalucía, que encuentra
en este campo un hábitat adecuado debido a su necesidad de aguas limpias
y a su ligazón a zonas acuáticas, por lo que usa los lagos existentes
para la búsqueda de alimento: carpas, anfibios, reptiles e insectos acuáticos,
que son sus presas frecuentes en ambientes mediterráneos.
La Nutria Paleártica se encuentra presente en el campo durante todo el
año, e incluso en ocasiones se ha dejado observar y fotografiar mientras
se encontraba en los lagos. Lo más habitual es hallar sus excrementos
(inconfundibles por su olor a pescado y cangrejo de río y por la inclusión
en los mismos de escamas y caparazones); sin embargo, no vive permanentemente
en este lugar, ya que necesita de grandes territorios para alimentarse con el
fin de no agotar sus fuentes, por lo que usan de ríos, arroyos y pantanetas
para el ganado cercanas al campo.
Si a esto unimos el hecho de que la nutria es un animal de hábitos preferentemente
crepusculares y nocturnos, llegaremos a la conclusión de que el Club de
Golf Valderrama significa para esta especie protegida un espacio tranquilo muy
adecuado para la contribución a su conservación. |